Lo que oculta una boca entreabierta

laura_perfil

Laura @gaelx

 

Quiero ser famosa. Igual que todas, aunque muchas no quieran reconocerlo. Quiero, precisamente, reconocimiento por todas las cosas que, con mayor o menor fortuna, hago. Igual que todas. Pero hay un precio que nunca pagaré: posar con la boca entreabierta.

La diastema estuvo de moda en época de Chaucer y con Patricia Conde antes del éxito de Sé lo que hicisteis. Un ligero estrabismo hacia dentro, como el de Tanaka Reina, traslada a quien porta esos ojos a lo más profundo de mis fantasías sexuales. Y mucho más generalizada está la asociación entre lujuria y boca entreabierta.

 

defectosexy


Mi carrera como aspirante a famosa tocó techo este mes: he ido a los sótanos de El País a que me hagan una foto para un reportaje
. Todavía no sé si se publicará ni si finalmente mi perfil será uno de los elegidos. Por si acaso, comprad el periódico el domingo 30 de noviembre y buscad en las páginas del suplemento semanal. Mentiría si dijese que nunca he posado delante de una cámara. En esta época selfie de la humanidad, ¿quién no lo ha hecho? Pero ha sido mi primera vez con una profesional y con la ropa puesta.

La primera postura que me propuso era estilo triclinium, acogiendo un megáfono en mi seno. Imposible. La cara tiene que parecer que se apoya en la mano, pero no hacerlo de verdad. “¿Ves?” me dice la fotógrafa mientras escenifica el gesto. Y efectivamente su magra piel se arruga y aparecen mullos raros. Probamos algo más dinámico, mirando a cámara de frente. “Relaja la boca”, “suaviza el gesto”, “intenta no poner esa media sonrisilla”, “sé más natural”, me guía entre flashazos. Intento tranquilizarla: “Es que mi gesto natural es un poco así, de medio lado y forzado”.

jlaw-nod

Aunque gracias a las bromas con ella, su ayudante y la reportera me voy sintiendo más relajada, parece que la cosa no cuaja. “A ver, deja entreabierta la boca, no la cierres”. Ah, eso no, no y no. Por encima de mi cadáver.

Siempre he pensado que, quitando a Robert Pattinson, ese gesto es una prerrogativa negativa femenina. Mirada acuosa de pestañas caídas, leve rubor en las mejillas, miembros lánguidos y, por supuesto, boca entreabierta. Los evidentes signos de un orgasmo traslado a las fotos del papel cuché.

 

bocaentreabierta

La sociobiología, enemiga natural del feminismo, acumula innumerables hipótesis elevadas al rango de teorías para justificar el sexismo en la publicidad. Los húmedos labios rojos e hinchados como alegoría de las vaginas. La promesa de felación tras las perlas de su boca. La muñeca-niña-boba como irreductible insumisa doblegada.

Puede que la fotógrafa que trabaja para El País Semanal (probablemente como falsa autónoma) tuviese razón: es más favorecedor posar con la boca entreabierta. Pero yo me negué. No me intentó convencer ni hubo lugar a la discusión. Como buena profesional, encontró una solución: posé tapándome la boca con la mano.

 

419px-Johannes_Vermeer_(1632-1675)_-_The_Girl_With_The_Pearl_Earring_(1665)